Si el ruido de tu trabajo te obliga a levantar la voz para que te escuchen a un metro de distancia, es probable que estés en riesgo de padecer hipoacusia laboral, mejor conocido como sordera.

El ruido es un sonido no deseado. En el ambiente industrial, puede ser continuo o intermitente y presentarse de varias formas como la presión de un troquel o el zumbido de un motor eléctrico.

La exposición al ruido puede causar zumbidos de oídos temporal o permanente. Si el ruido presenta una mayor duración, hay mayor riesgo a la hipoacusia o disminución de la audición. En México el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) reporta que 5% de sus pacientes están afectados en su audición.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 130 millones de personas sufren daños auditivos incapacitantes.

El Instituto Nacional de la Sordera y otros Trastornos de la Comunicación de Estados Unidos (NIDCD, por su sigla en inglés) señalan que cuando estamos expuestos a ruidos perjudiciales, las estructuras delicadas en nuestro oído interno, llamadas células ciliadas, pueden ser dañadas, causando la pérdida de audición.

Hipoacusia laboral

Las pequeñas células sensoriales que se encuentran en nuestro oído, son las que transforman la energía sonora en señales eléctricas que viajan al cerebro. Al ser dañadas, las células ciliadas no pueden regenerarse.

Al respecto, estudios recientes han demostrado que la exposición a ruidos perjudiciales produce la formación de moléculas dentro del oído que pueden dañar o hasta matar dichas células.

La exposición prolongada o repetitiva a sonidos de por lo menos 85 decibeles puede causar la pérdida auditiva: a más alto el nivel del ruido, más rápido se desarrollará la pérdida de audición.

 

 

Fuente: Artículo recuperado el 14 Septiembre de 2018 por https://www.salud180.com/salud-dia-dia/perdida-auditiva-en-el-trabajo para Soluciones Auditivas