fbpx

¿Cómo evaluar mi capacidad de escuchar sonidos?

Este examen evalúa su capacidad para escuchar sonidos. Los sonidos varían de acuerdo con el volumen o fuerza (intensidad) y con la velocidad de vibración de las ondas sonoras (tono).

La audición se produce cuando las ondas sonoras estimulan los nervios del oído interno. El sonido luego viaja a lo largo de las rutas nerviosas hasta el cerebro.

Las ondas sonoras pueden viajar hasta el oído interno a través del conducto auditivo externo, el tímpano y los huesos del oído medio (conducción del aire). También pueden pasar a través de los huesos que se encuentran alrededor y detrás del oído (conducción ósea).

 

La intensidad del sonido se mide en decibeles (dB):

  • Un susurro es aproximadamente 20 dB.
  • La música fuerte (algunos conciertos) es alrededor de 80 a 120 dB.
  • El motor de un jet es más o menos de 140 a 180 dB.
  • Los sonidos con más de 85 dB pueden ocasionar pérdida de la audición después de unas pocas horas. Los sonidos más fuertes pueden ocasionar dolor inmediato y la pérdida de la audición se puede presentar en muy poco tiempo.

 

El TONO del sonido se mide en ciclos por segundo (cps) o Hertz:

  • Los tonos graves de un bajo fluctúan entre 50 a 60 Hz.
  • Los tonos agudos de máxima elevación son de aproximadamente 10,000 Hz o más.
  • El rango normal de audición de los humanos es de aproximadamente 20 a 20,000 Hz. Algunos animales pueden escuchar hasta 50,000 Hz. El lenguaje humano está generalmente entre 500 y 3,000 Hz.

 

Forma en que se realiza el examen

Su proveedor de atención médica puede evaluar su audición con pruebas simples que pueden realizarse en su consultorio.  Estas pueden incluir llegar un cuestionario y escuchar susurros, diapasones o tonos de un otoscopio.

Un examen especializado con diapasón puede determinar el tipo de pérdida auditiva. El diapasón se golpea y se sostiene en el aire de cada lado de la cabeza para evaluar la capacidad de audición por conducción aérea. Se golpea y se coloca contra el hueso detrás de cada oído (hueso mastoideo) para evaluar la conducción ósea.

La audiometría proporciona una medición más precisa de la audición. También se pueden realizar otros exámenes

Prueba de todos puros (audiograma). En esta prueba se le colocan audífonos conectados a un audiómetro. Se transmiten tonos puros a cada oído, uno a la vez. Se le pide que haga una señal cuando escuche un sonido. Se realiza una gráfica del volumen mínimo requerido para escuchar. Se coloca un dispositivo llamado oscilador óseo contra el hueso mastoideo para evaluar la conducción ósea.

La audiometría verbal. Esta prueba es para medir su capacidad de detectar y repetir palabras habladas a diferentes niveles de volumen que escucha a través de unos audífonos.

Impedanciometría o immitancia acústica. Esta prueba mide la función del tímpano y el flujo del sonido a través del oído medio. Se inserta una sonda en el oído y se bombea aire para cambiar la presión dentro del mismo a medida que se producen los sonidos. Un micrófono monitorea la manera en la que los sonidos son conducidos a través del oído bajo diferentes presiones.

 

Volviendo al grado de pérdida en decibelios, hablamos de:

  • Audición normal: Cuando oimos por debajo de 20 decibelios de pérdida.
  • Hipoacusia leve: cuando la pérdida está entre 21 y 40 dB. En situaciones cotidianas no suele haber problemas, pero es difícil entender bien cuando la voz es baja o lejana.
  • Hipoacusia moderada: la pérdida está entre 41 y 70 dB. Se suele dividir en dos grados, por las consecuencias sobre la persona.

En la de primer grado, entre 41 y 55 dB, necesitan el uso de audífono, que suele proporcionar muy buenos resultados. Sin audífono solo oyen si se eleva mucho la voz.

En las de segundo grado, entre 56 y 70 dB, tienen mayores dificultades en la comprensión y se ayudan de la lectura labial. El uso de prótesis auditivas es imprescindible.

  • Hipoacusia severa: la pérdida auditiva está entre 71 y 90 dB. Solo perciben ruidos fuertes. La voz debe ser fuerte y cerca del oído. Imprescindible el uso de prótesis auditivas o implantes auditivos. También se dividen en: primer grado, entre 71 y 80 dB., y segundo grado, entre 81 y 90 dB. En estas últimas puede ser más efectivo el implante coclear.
  • Hipoacusia profunda: la pérdida está entre 91 y 119 dB. En estos casos no hay percepción del habla y sólo son percibidos los ruidos muy fuertes. Incluso con audífonos tendrán una audición deficiente y precisarán información visual. El implante coclear está indicado. También se dividen en tres grados:
  • Primer grado, entre 91 y 100 dB.
  • Segundo grado, entre 101 y 110 dB.
  • Tercer grado, entre 111 y 119 dB.
  • Cofosis: es la pérdida total de audición. (120 dB). No se percibe ningún sonido.

En esta gráfica de audiometría podemos ver los diferentes grados de pérdida auditiva.

 

Fuente: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/003341.htm

https://www.gaes.es/viviendoelsonido/foros/post/1682/el-grado-de-perdida-de-audicion

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

WhatsApp Pregunta por WhatsApp